
Riley Wooff, un niño de seis años, estuvo a punto de morir luego de que su lengua quedara atrapada en la tapa de una botella de plástico, por lo que necesitó de una cirugía de emergencia. (Seguir leyendo…)

Riley Wooff, un niño de seis años, estuvo a punto de morir luego de que su lengua quedara atrapada en la tapa de una botella de plástico, por lo que necesitó de una cirugía de emergencia. (Seguir leyendo…)