
“Cuando vemos o tocamos a un perro, nosotros tenemos un cerebro feliz”, aseguró Torres. Gracias a varias hormonas y neurotransmisores que hay en el cerebro es que nos ponemos feliz cada vez que estamos cerca a un perro.(Más en El Vocero…)

“Cuando vemos o tocamos a un perro, nosotros tenemos un cerebro feliz”, aseguró Torres. Gracias a varias hormonas y neurotransmisores que hay en el cerebro es que nos ponemos feliz cada vez que estamos cerca a un perro.(Más en El Vocero…)