
Nuria: «A mí me llamó la persona (el sicario) que había recibido la orden de hacerlo y cuando se dio cuenta que era yo entonces no lo hizo.
Él me informó quién lo envió, dónde iba a ser y cuánto le iban a pagar. Pero la orden no era matarme, sino darme un balazo en la columna vertebral que me dejara inválida.»(Más en El Día…)




















