El gato estaba recostado frente a la puerta de su casa, al lado de la camioneta de su dueño, que en ese momento no estaba allí. Entonces apareció la vecina con sus dos pitbull, a los que había sacado a pasear.
El gato estaba recostado frente a la puerta de su casa, al lado de la camioneta de su dueño, que en ese momento no estaba allí. Entonces apareció la vecina con sus dos pitbull, a los que había sacado a pasear.