Francisco respondió una carta a una divorciada con una llamada telefónica y la autorizó a recibir la Comunión, ya que por su condición se lo habían prohibido. La bendijo y le pidió disculpas «por no responder antes».
Francisco respondió una carta a una divorciada con una llamada telefónica y la autorizó a recibir la Comunión, ya que por su condición se lo habían prohibido. La bendijo y le pidió disculpas «por no responder antes».