“Embromar con muertos nunca ha sido nada fácil…”

Pueblos y ciudades tienen sus “zacateclas”, pero poca gente conoce lo que tienen que enfrentar cada día o noche en un cementerio.Chequeen la historia de Don Chachón, Haz clic aqui...:
Chachon
Por Timoteo Estevez

Zacateclas
Por Timoteo Estevez para Remolacha.net

Casimiro Rondón popularmente conocido como “Chachón”, es un personaje reconocido por todos en el pueblo de Fantino, Provincia Sánchez Ramírez, tiene Cuarenta y siete años trabajando en el cementerio municipal como zacatecla, dice ya está tan acostumbrado y familiarizado con los muertos que hasta le han hablado, “no es cuestión de qué se está poniéndose loco ni viejo, si no que a veces ve reflejos y sombras que no duda que sean espíritus o almas”

Chachón sabe muy bien que en el cementerio se expone a enfermedades, que embromar con muertos no es nada fácil, pero que hay poca gente que quiere trabajar en un cementerio; es el encargado de mantener el cementerio organizado y limpio, recoger huesos de los muertos para introducirlos en un cuarto llamado el “almacén eterno”, también cuando llega algún muerto Chachón se encarga de ayudar a los familiares a enterrarlos, ya que los cementerios están tan modernos con las bóvedas y panteones hay que hacer poco trabajo para ganarse los chelitos, antes había que enterrar a todos los que llegaban, que hay más gente en la tierra que en los mismos panteones, por lo cual siempre anda con dos palas, una para él y otra para un familiar que quisiera hacer el hoyo.

El sueldo de cachón no llega a los dos mil pesos y con el nuevo cambio en la alcaldía de Fantino nombran un nuevo zacateclas más joven y más fuerte llamado Pedro Rosario (Papolo) dice que eso está muy bien que tenga un nuevo compañero porque “está viejo y acabao de sacar tanta tecla y embromar con muertos”

Chachón pudo levantar su familia trabajando en un cementerio donde había que enterrar los muertos, era un trabajo difícil hacer un hoyo que te tape y que quepa una caja, por eso le dan dinero extra más lo que le pagaba el ayuntamiento, además diariamente llegan de tres a cuatro muertos al cementerio y eso lo hace ganarse unos chelitos extra aunque sea poniéndole cemento a la bóveda.

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