
¿Te mudas de casa y de repente te salen granos? ¿O terminas una relación y te empeora el eccema? Puede que no sea una coincidencia. Desde hace tiempo se cree que el estrés afecta a nuestra piel. Sin embargo, en las últimas décadas, la investigación ha profundizado en cómo funciona exactamente la conexión mente-piel, lo que ha aportado información valiosa para el tratamiento de afecciones cutáneas y la salud de la piel en general. (Seguir leyendo…)





















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