
Chino, estadounidense, japonés o coreano. Probablemente este sea uno de los dilemas a los que se enfrentan en los últimos años quien desean adquirir un vehículo: la nación de origen de la marca. El dominio por el mercado automotriz que enfrenta globalmente a los fabricantes tradicionales con los productores de China es una batalla que también se libra en el mercado dominicano. (Seguir leyendo…)




















