
Una madre indocumentada en Estados Unidos tiene una multa de casi 2 millones de dólares por permanecer en el país tras una orden de deportación desde 2020. La mujer teme ser separada de sus tres hijos ciudadanos estadounidenses y asegura que no cuenta con los recursos para pagar esa suma de dinero. Su mayor miedo es presentarse ante un juez y ser deportada.



















