
RD Explicado: Un hombre estaba dispuesto a lanzarse al mar si no le permitían ver por última vez a su amigo Juan Pablo Duarte. Era Juan Isidro Pérez, conocido como el ‘Ilustre loco’.
Lo estaban deportando a Saint Thomas, pero en plena travesía exigió que el barco se detuviera en Puerto Plata, donde Duarte estaba encarcelado tras haber sido declarado traidor a la patria por Pedro Santana. Ante su insistencia, el capitán cedió. Juan Isidro bajó del barco, abrazó a Duarte y le dijo una frase que aún resuena en la historia dominicana:
“Sé que vas a morir, y cumpliendo mi juramento vengo aquí para morir contigo”.
Su lealtad lo había llevado a esta situación. En julio de 1844, indignado por la designación de Pedro Santana como Jefe Supremo, intentó tomar por la fuerza la Junta Gubernativa y pronunció una amenaza clara: si Roma tuvo su Bruto, la República Dominicana también lo tendría. Estas palabras le costaron la libertad.
Poco después, estaba encerrado junto a Duarte, esperando lo peor.
Pero la intervención de Abraham Cohen, principal financiador de la independencia, evitó la ejecución. En lugar de la muerte, ambos fueron condenados al exilio.
Juan Isidro Pérez quedó en la historia como un ejemplo de lealtad absoluta a Duarte y a la causa independentista, un acto de coraje que merece ser recordado.



















