
“Quiero disculparme porque con este fuerte resfriado me resulta difícil hablar”, lamentó el pontífice, confiando la lectura al sacerdote Pierluigi Giroli, funcionario de la Secretaría de Estado del Vaticano. A pesar de estar resfriado los últimos días, el papa ha asistido a todos los actos de su agenda. (Seguir leyendo…)




















