
Parece que el destino, los astros y las “estrellas” esquivan el ambicioso sueño de Robinson Canó. Hay una sola razón por la cual el capitán de las Estrellas Orientales se mantiene jugando béisbol a los 42 años, y es celebrar junto a los suyos un campeonato invernal en San Pedro de Macorís.(Seguir leyendo…)




















