
Cualquier dominicano que vivió los años revolucionarios de la postdictadura trujillista, en las últimas décadas del siglo XX, y más quien tenía inquietudes artísticas y culturales, recuerda al Freddy Ginebra de Casa de Teatro. La vieja casona colonial de la calle Monseñor Meriño era el punto de encuentro de la juventud pensante, sobre todo de la clase media que abogaba por cambios positivos en la sociedad, marcada por los conflictos políticos universales característicos de esa era conocida como la Guerra Fría. (Seguir leyendo…)




















