
“Eso fue Dios que hizo que eso no se cayera con todo para abajo”, expresó el hombre desesperado. Dijo que no ha podido dormir por el miedo a que los delincuentes penetren a su casa, destacando que en el momento del derrumbe se llevaron las ventanas de la pared ya en el suelo y que la delincuencia en la zona es muy frecuente. (Seguir leyendo…)




















