
Alfonso Quiñones
Por estos días una polémica tiene lugar en medios y redes sociales, que pone en el centro de la mira a Caribbean Cinemas.
Los enemigos de la Ley de Cine se soban las manos por estos días. Sonríen pícaramente. Susurran aquella canción del Caballero de la Salsa: “Yo la agarro bajando”. Flaco favor se le hace con suposiciones y opiniones que dañan el trabajo de cientos de personas vinculadas a la industria cinematográfica. (Seguir leyendo…)



















