
Nahiony Reyes
La última semana fue una gran prueba para mi salud. Días de muchos malestares, dolores y fiebre. Gracias a Dios hoy puedo ver hacia adelante honrando lo vivido y usándolo de impulso para sacar siempre lo mejor de mí.
Gracias a todos los que con su amor me enviaron sus buenos deseos, al cuerpo médico por su entrega incondicional, a mis estimadas: Milci, Betty y Esther, a las enfermeras por su maravillosa labor, camilleros y equipo en general que viven por el servicio. La familia siempre será ese búnker donde nos sentiremos seguros. ¡Qué vivan los amigos! Tengo los mejores.
Los quiero desde aquí hasta el infinito. Gracias por tanto .
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No olvides que cada segundo ocurre un milagro en tu vida



















