Martes, 27 de febrero. Falta poco para las 11 de la noche. Un grupo de hombres y mujeres está congregado en la Puerta de la Misericordia. José Joaquín Puello y Francisco del Rosario Sánchez ya habían hecho el trabajo estratégico para neutralizar alguna reacción adversa, al menos por el momento, y colocar el apoyo militar en lugares claves, como el puerto y la Puerta del Conde.
De pronto una fuerte y reconocida explosión, un trabucazo, pone a todos en atención. El disparo al aire fue hecho por Matías Ramón Mella, no se sabe si de manera intencional, para espantar las dudas de algunos que ya se dispersaban, o por accidente. (Seguir leyendo…)
