
Lisbeth Zabala pasó de anhelar tener una mejor Navidad junto a sus dos hijos, Ruth y Heyler, a tener un techo digno donde refugiarse.
Listín Diario contó la historia de la joven madre en diciembre del año pasado y fue casi inmediata la conmoción pública ante el deseo de salir adelante de Lisbeth, quien no solo no tenía trabajo, sino que también vivía sumida en la precariedad de sus condiciones y lidiaba con el cáncer y el tumor cerebral de carácter terminal que padece su niño de cinco años, Heyler. (Seguir leyendo…)
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