
Figuras claves acusadas en los principales casos de corrupción administrativa pasarán el año nuevo en sus respectivas residencias bajo la modalidad de arrestos domiciliarios.
A los imputados en los casos Antipulpo, Coral y Operación 13, se les cambió la prisión preventiva por la de arresto domiciliario, colocación de brazalete electrónico, pago de garantía económica e impedimento de salida, tras alegarse haberse cumplido 18 meses en la cárcel. (Seguir leyendo…)



















