
“Nadie me va a devolver a mi muchacho”, “hoy fue mi hijo, mañana puede ser cualquier otro, pero lo que yo no quiero es que ese centro médico siga haciendo eso, no deben pedir dinero para atender a alguien”, narró a este medio con voz entrecortada, Joaquín Contreras, padre de Nahim Contreras Aristy, de 17 años, fallecido en una clínica de Higüey el pasado viernes, tras el centro exigirle la suma de 30,000 pesos para poder asistirlo. (Seguir leyendo…)




















