
Mariela Mejía/Diario Libre
Para poder cuidar de su bebé adoptivo, Lourdes (nombre ficticio, pues prefirió no ser identificada) llegó a sopesar renunciar a su trabajo para dedicarse al cuidado de quien sería su primer hijo. Sin embargo, optó primero por proponerle a su patrono que le diera las 14 semanas contempladas para una madre natural, pero sin disfrute de sueldo. Este accedió y con el goce de su salario. (Seguir leyendo…)



















