
Una tormenta invernal acompañada de ráfagas de vientos huracanados azotó gran parte de la costa este de Estados Unidos, donde causó una fuerte nevada que volvió a los viajes peligrosos o imposibles, inundó zonas del litoral y amenazó con dejar un intenso frío. La tormenta azotó partes de 10 estados y las alertas de ventisca abarcaron de Virginia a Maine. Filadelfia y Nueva York registraron gran cantidad de viento y nieve, en tanto que Boston estaba en la mira. (Seguir leyendo…)




















