
Algunos estudios sobre el tema —por lo general pequeños, antiguos y limitados— han sugerido que probablemente no es la cafeína lo que impulsa las ganas de ir al baño. Un artículo publicado en 1998, por ejemplo, reveló que el café descafeinado tenía un efecto igualmente estimulante en el colon que el café con cafeína, mientras que no sucedió lo mismo con una taza de agua caliente. (Seguir leyendo…)




















