
La tildaron de loca pero nunca se lo tomó a pecho. ¿Amanecer sola en una caseta en medio del bosque? ¿Bregar con hombres siendo la única mujer?
Gloria Díaz Martínez no piensa en roles de género en el trabajo, mucho menos cuando se trata de defender su querido humedal. (Seguir leyendo…)




















