
Más de 15 años no han sido suficientes para que María Victoria Aquino Ubiera, única de nueve hermanos que ha tenido que vivir junto a sus descendientes el drama de ser una muerta en vida pese a nacer en el Distrito Nacional, pudiera acogerse a la declaración tardía y así obtener una cédula de identidad para hacer lo propio con sus tres hijas y que éstas a su vez hagan lo mismo con sus vástagos. (Seguir leyendo…)




















