
La fama que logró Jack Veneno no fue debido a la cantidad de estrallones que le dio a José Manuel Guzmán o Relámpago Hernández, ni a la fuerza de Sansón adquirida desde el jarabe Forty Malt, ni el título de subsecretario de Deportes. La gran hazaña de Rafael Antonio Sánchez fue constituirse en el héroe de la ilusión, para no decir engaño. (Seguir leyendo…)




















