
Es impresionante verlos caminar, con solo un morral al hombro, desde diversas ciudades del país. Su objetivo es alcanzar la línea fronteriza. Son cientos de kilómetros que paso a paso, sin medirlos, van dejando, casi siempre bajo el inclemente sol. Huyen del hambre que está azotando al país, especialmente en los estados del interior. (Seguir leyendo…)




















