
Ni las advertencias de Estados Unidos parecen disuadir a Daniel Ortega de su objetivo de atornillarse al poder. El presidente de Nicaragua respondió con un discurso desafiante a la presión de la Administración de Donald Trump y defendió lo que llamó la unidad de su Gobierno y de las Fuerzas Armadas frente a lo que calificó de “amenazas externas”. (Sigue leyendo aquí…)
