
Creadora de contenido Yaritza Ortiz: “Un segundo. Solo un segundo. Hoy me tocó vivir algo que jamás pensé. Un joven venía a exceso de velocidad por el Malecón y me chocó. En un instante entendí que la vida puede cambiar por completo”.
“No importa si llevas prisa, si conoces el camino o si crees que tienes el control. Un exceso de velocidad puede destruir familias, sueños y vidas”.
“Gracias a Dios hoy puedo escribir estas palabras, pero muchas personas no tienen esa oportunidad”.
“Si este mensaje llega a una sola persona y hace que levante el pie del acelerador, habrá valido la pena compartirlo”.
“Conducir no es una carrera. Tu familia te espera en casa, y la de los demás también”.
