
Santiago.- Con cadenas alrededor de sus cuerpos y un reclamo dirigido a las autoridades, profesores y el pastor evangélico Pablo Ureña se encadenaron frente a la escuela Rafaela Jiminián, en Santiago Oeste, para denunciar el retraso en los trabajos de construcción del plantel, situación que, según afirman, mantiene a más de 800 estudiantes fuera de las aulas en el inicio del año escolar 2026-2027. (Seguir leyendo…)
