La jornada del sábado quedará grabada en los libros de historia de Cleveland como el día en que José Ramírez consolidó su estatus de leyenda viviente. Con una agresividad que recordó a aquel joven que debutó en 2013, el dominicano alcanzó la mítica cifra de 300 bases robadas en la MLB, una hazaña que subraya su excepcional inteligencia sobre las almohadillas. (Sigue leyendo…)
