El gobierno estadounidense dio marcha atrás en su intención de obligar a los solicitantes de residencia permanente (green card) a tramitarla en su país de origen, informó el New York Times. El Departamento de Seguridad Nacional, encargado de los asuntos de inmigración, señaló que esta nueva política no se aplicaría a todos los solicitantes, sino «caso por caso». (Sigue leyendo…)
