Pescadores de la provincia de Azua habrían consumido la carne de dos ballenas de la especie kogia que aparecieron muertas en Playa Caney, situación que ha generado preocupación por los posibles riesgos para la salud y por tratarse de un cetáceo poco común en las costas dominicanas. Según informaciones, las ballenas llegaron sin vida a la orilla de la playa hace dos días y posteriormente fueron descuartizados por personas de la zona. (Sigue leyendo…)
