
SpaceX ha confirmado la pérdida total del satélite Starlink 34343 tras una “anomalía en órbita” ocurrida el 29 de marzo, que derivó en un evento de fragmentación a unos 560 kilómetros de altitud. La compañía comunicó la incidencia en redes sociales y aseguró que, según su análisis, los restos no suponen un nuevo riesgo para la Estación Espacial Internacional ni para próximas misiones tripuladas como Artemis II. (Seguir leyendo…)





















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