
Por José Rafael Sosa
Santo Domingo.– Con el libro Nacho, el país tiene una deuda pendiente, urgente e inevitable. ¿Cuántos de los actuales periodistas influyentes aprendieron a leer con sus páginas? ¿Cuántos de los empresarios que mueven las grandes corporaciones? ¿Cuántos de nuestros políticos, líderes cívicos o religiosos? Muchos, sin dudas. (Sigue leyendo…)





















Nacho siempre me pareció influenciado grandemente por el Silabario Hispano Americano de Adrian Dufloc Galdames.