Diario Libre
«Gracias a Dios estoy vivo». Con una asombrosa serenidad, el señor Eddy Beard narró el milagro que vivió este miércoles en el kilómetro 9 de la Autopista Duarte. Mientras se orillaba para dejar a un amigo, la carga de vigas de acero de un camión cayó pesadamente sobre su yipeta, aplastándola parcialmente. Milagrosamente, tanto él como su acompañante lograron salir ilesos por la puerta del copiloto que acababa de abrirse.
Don Eddy relató que el impacto fue tan repentino que no tuvo tiempo ni de asustarse: «Salí de una vez como pude». Destacó la responsabilidad del conductor del camión, quien no huyó y se acercó de inmediato para auxiliarlo. Al lugar se presentaron unidades del 9-1-1 y la Digesett para gestionar el tránsito y remover los pesados materiales. Una historia que nos recuerda que lo material se recupera, pero la vida es lo primero.





















Ese hombre tiene una educación superior al 80% de los típicos Dominicanos.