
The New York Times
Poco antes de que Estados Unidos e Israel se dispusieran a lanzar un ataque contra Irán, la CIA determinó la ubicación del que quizá fuera el objetivo más importante: el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo del país. La CIA había estado siguiendo a Jamení durante meses, y adquirió más certeza sobre sus ubicaciones y sus patrones de movimiento. (Sigue leyendo…)




















