
Desde hace unas semanas, las redes sociales —especialmente TikTok, Instagram y YouTube— se han inundado de videos y publicaciones que afirman con rotundidad: “La palabra therians aparece 46 veces en la Biblia y se refiere al Anticristo”. Algunos incluso lo presentan como una “señal apocalíptica” del fin de los tiempos.
Jóvenes con colas, máscaras y comportamientos animales son señalados como prueba de que “la profecía se está cumpliendo”. Pero, ¿es esto cierto o se trata de una confusión etimológica convertida en viral? La realidad es clara: la palabra “therians” no aparece ni una sola vez en la Biblia.
El término “therian” (o “therians” en plural) es completamente moderno. Proviene del inglés therianthropy, una palabra compuesta del griego antiguo thēríon (θηρίον, “bestia” o “animal salvaje”) y ánthropos (ἄνθρωπος, “ser humano”). En su sentido actual, describe a personas —principalmente adolescentes y jóvenes— que sienten una identificación psicológica o espiritual profunda con un animal no humano (su “teriotipo”, que suele ser un lobo, gato, zorro u otro mamífero). No creen tener un cuerpo animal ni practican transformaciones físicas; se trata de una vivencia interna de identidad. La comunidad surgió en foros de internet a finales de los años 90 y ha explotado recientemente gracias a algoritmos que impulsan contenidos visuales impactantes: jóvenes caminando en cuatro patas, aullando o usando accesorios.
La confusión nace de una coincidencia lingüística. En el Nuevo Testamento griego, la palabra thēríon (θηρίον) aparece exactamente 46 veces según el léxico Strong’s y concordancias bíblicas clásicas. Se traduce como “bestia”, “animal salvaje” o, en un caso, “bestia venenosa”. La mayoría de sus usos son literales (animales del desierto, fieras terrestres), pero en el libro del Apocalipsis adquiere un sentido simbólico fuerte: describe a la “Bestia” que surge del mar y de la tierra (Apocalipsis 13), tradicionalmente interpretada como el Anticristo o poderes opuestos a Dios. Nunca se refiere a personas que se identifican como animales, sino a fuerzas brutales, salvajes y blasfemas.
Medios y pastores cristianos han aclarado rápidamente el malentendido. “El término Therian no aparece en la Biblia ni forma parte de sus enseñanzas, ya que se trata de un concepto moderno”, resume un reportaje reciente. La Biblia sí habla de animales como metáforas (el Cordero de Dios, el León de Judá, la serpiente), pero nunca aprueba ni menciona una identidad humana-animal voluntaria como la therian. Algunos creyentes ven en el fenómeno una contradicción con Génesis 1:26-27 (el ser humano creado a imagen de Dios), mientras otros lo consideran una expresión cultural contemporánea sin condena explícita.
El caso de Nabucodonosor en Daniel 4 —quien fue castigado a vivir como animal por su orgullo— se menciona a veces, pero se trata de un juicio divino temporal, no de una identidad elegida.
Este episodio ilustra cómo un simple parecido de palabras puede transformar una subcultura juvenil en “prueba bíblica” del Apocalipsis en cuestión de días. La viralidad no se detiene en hechos: mezcla etimología griega antigua con temores religiosos actuales y el poder de los algoritmos. La Biblia no menciona a los therians porque el concepto ni siquiera existía cuando se escribió. Lo que sí enseña es a discernir, verificar y no juzgar precipitadamente. En un mundo de tendencias fugaces, recordar la diferencia entre una raíz lingüística y una identidad personal sigue siendo más necesario que nunca.
La próxima vez que veas un video que diga “la Biblia ya lo advirtió”, vale la pena preguntarse: ¿es exégesis o solo clickbait?
