
República Dominicana.–Lo que parecía un esquema de corrupción impenetrable terminó desmoronándose debido a un rastro de evidencias digitales y descuidos en aplicaciones de mensajería comercial. Un expediente judicial revela cómo el uso de WhatsApp y correos institucionales permitió a los agentes federales rastrear cada paso del Agente Especial Supervisor de la DEA, Meliton Cordero. (Seguir leyendo…)




















