
La clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre las carnes procesadas, como el jamón, generó confusión al incluirlas en el mismo grupo que el tabaco como agentes cancerígenos. Los especialistas recuerdan que esta categoría no significa que comer jamón sea tan peligroso como fumar, sino que hay pruebas científicas sólidas de su relación con el cáncer, sobre todo el colorrectal.(Seguir leyendo…)



















