
Después de meses de presión sobre el presupuesto familiar, una señal positiva comienza a notarse en los pasillos del supermercado. Los precios de productos básicos como la leche, el queso y la mantequilla han empezado a bajar. Aunque el alivio no ha sido drástico, la tendencia despierta interés entre consumidores. (Sigue leyendo…)
