
Una madre primeriza de 19 años y su recién nacido murieron a unas horas de diferencia. Mellodie-Ocean Jarman se quejó de sentirse mal y mareada cuando iba camino a una cita de rutina de su embarazo el 31 de enero. Los doctores la mandaron a casa con medicamentos, incluyendo antibióticos, pero esa misma tarde su condición empeoró, contó su familia a South West News Service via The Daily Mail. (Seguir leyendo…)




















