
Santo Domingo.- Cuando el entonces ‘observador de talentos’ Luciano Ramírez se acercó al mozalbete de recién incursión en el boxeo, Félix Díaz y le dijo que “tenía todas las condiciones para convertirse en una estrella de ese deporte”, jamás pensó que tenía al frente a un potencial medallista olímpico, y más aún, que tenía al frente a un futuro Inmortal del Deporte Dominicano. (Seguir leyendo…)
