
República Dominicana.–A riesgo de omisiones involuntarias y de uno que otro error, escribiré sobre uno de los acontecimientos musicales de mayor trascendencia y difusión global de nuestra historia: La bachata. Ajeno al discrimen de las fechas, de los nombres importantes y de las porfías que encierra la tradición, la bachata o canción de amargue, hoy día, es hija legítima y meritísima de la más pura dominicanidad.(Seguir leyendo…)



















