
República Dominicana.- Cuando se entra a la habitación de Lisbet Cruz, su respuesta será siempre, aun en medio de sus vicisitudes, una sonrisa. A sus 24 años, batalla contra el cáncer con la mejor de las actitudes y, aunque perdió a su madre por la misma enfermedad, mantiene la fe en llevar una vida normal. (Seguir leyendo…)
