
La Liga de Naciones resultó ser el escenario ideal para que el mundo contemplara con el ceño fruncido el surgimiento de Alondra Tapia, la nueva maravilla del voleibol dominicano. La ingenua y apacible chica de 20 años se transforma cuando está en la cancha y en la medida en que el juego está más reñido. (Seguir leyendo…)
