Los investigadores descubrieron una correlación significativa entre la actividad física regular y el aumento del volumen cerebral. El estudio, publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease , sugiere que incluso el ejercicio moderado podría tener un profundo impacto en la salud del cerebro, particularmente en áreas vulnerables al envejecimiento y a enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer. (Seguir leyendo…)
