La larga espera de justicia parece estar llegando a su fin en el caso de Cora Weberg, una enfermera de una sala de emergencias en Washington, acusada de infectar a al menos una docena de pacientes con hepatitis C hace más de cinco años. Weberg, de 36 años, fue acusada formalmente en septiembre de este año por un cargo de manipulación de productos de consumo. El martes pasado, finalmente llegó a un acuerdo de culpabilidad que podría cambiar el curso de su vida. (Seguir leyendo…)
