Anatalia Paulino clamó muchas veces a Dios por la salud de su hija Marileidy, a quien hoy, “con los nervios de punta”, ve triunfar carrera tras carrera en el atletismo mundial.
“Observo maripositas y siento cosquilleos en el corazón, pero confío en Dios y trato de sacar fuerzas para presenciar la carrera y ver a mi hija salir nuevamente con el triunfo”, señala la espigada madre, quien de joven también era una magnífica corredora a nivel escolar. (Seguir leyendo…)
