Su historia de amor a través de una de las fronteras más vigiladas del mundo había comenzado en los campos de batalla virtuales de un videojuego en el que los jugadores estrechan lazos mientras se apoyan unos a otros contra las sangrientas emboscadas enemigas para convertirse en los últimos sobrevivientes.
Pero cuando Seema Ghulam Haider, una musulmana paquistaní casada de 27 años, se infiltró en India con sus cuatro hijos para estar con Sachin Meena, un hombre hindú de 22 años, el tiempo que pasaron juntos fue breve. Aproximadamente dos meses después de que comenzaron a vivir en secreto en el mismo vecindario en las afueras de Nueva Delhi, la pareja se topó con las autoridades indias. (Seguir leyendo…)
